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Amante de la cocina y del buen comer, básicamente autodidacta, que al ver las barbaridades que hacían sus amigas en la cocina decidió "rescatarlas" con este blog.

lunes, 27 de agosto de 2012

Bastones de calabacín de nuestro huerto ecológico

Hola fogoneros,

No sé si os he contando que nos hemos hecho de un huerto ecológico, y la verdad es que es genial. Nos apuntamos a una asociación de huertos ecológicos allá por marzo, donde tenemos derecho a una parcela de unos cincuenta metros, y creedme cuando os digo que cincuenta metros dan para mucho. El caso es que la asociación ha tenido mucho éxito, y ya no quedan parcelas, porque lo cierto es que todo este mundillo es trending topic... Así que si tenéis oportunidad, os lo recomiendo, es un maravilloso hobby, desconectas bastante, estás en contacto con la naturaleza, te rodeas de gente "sanota" porque el ambiente es buenísimo, y hay verdadera hermandad, nuestros vecinos de huerto siempre nos dan algo de lo que a nosotros no nos sale, y viceversa, y la verdad, hace mucha ilusión comerse lo que uno planta, y saber que es totalmente ecológico y que no lleva ni rastro de productos químicos, es una tranquilidad. 

Os dejo una receta facilona que hicimos con los calabacines, que quedó buenísimo.

Ingredientes
- 1 calabacín.
- Harina de freír.
- Aceite de oliva.
- Sal

Preparación
Recoger el calabacín del huerto, pero si no tenéis, nos saltamos esta parte y lo compramos en la frutería...

Se pela el calabacín, y se corta en tiras de un cm de grosor, y de unos siete centímetros de largo. Se enharinan y se fríen en abundante aceite caliente, se escurren, se ponen en papel absorbente para liberarlos de la grasa en exceso, y por último se echa un poquito de sal por encima, y mira qué rico y qué fácil. ¡Hasta mañana fogoneros!.




jueves, 23 de agosto de 2012

Gastronomía asturiana

Hola fogoneros,

Estas vacaciones, como os comenté, he estado en Asturias, y la verdad, todo lo que os cuente es poco. Como os podéis imaginar se come estupendamente, y absolutamente de todo, no sólo la fabada, que también... Pero lo bueno de Asturias es que como tiene costa, montaña y todo como a cinco minutos, la oferta gastronómica es de lo más variada.

Tiene muy buena huerta, donde lógicamente destacan las fabes, alubias grandes y blancas, esenciales en la gastronomía asturiana, y protagonista del plato por excelencia de los fogones astures, la fabada:



Otros platos típicos y sorprendentes son los tortos de maíz, los cuales desconocía. Son tortas de maíz que acompañan muchos platos y rellenos, y están buenísimos. Hace tiempo era propio de las aldeas, pero afortunadamente ahora se pueden ver en la carta de bares y restaurantes. En la foto tenemos un torto relleno de revuelto con cebolla caramelizada y queso. Abajo el torto tal cual.




En la cocina asturiana también destacan sus carnes, un plato típico es el cachopo, que básicamente son dos filetes de ternera que guardan dentro un relleno de jamón, queso y espárragos (algunos ponen espárragos y otros no, también pimiento asado) todo rebozado y acompañado por un millón de patatas fritas. Esto está exquisito, nada que ver con el San Jacobo rancio de jamón york y tranchete. Está realmente bueno como lo hacen allí, y el tamaño es XXL, vamos, que con un cachopo comen dos. Abajo, más carne roja guisada.




Siguiendo con las carnes, los embutidos tienen también un papel fundamental, no nos podemos ir de Asturias sin probar unos chorizos a la sidra, que están verdaderamente deliciosos.




Cambiando de tercio, en Asturias podemos encontrar estupendos pescados y mariscos, de los que se hacen platos tan característicos como las fabes con almejas, que es un plato exquisito y muy recomendable:




Pero sin duda, una cosa que me sorprendió y me encantó, y es algo muy típico de allí son los oricios (erizos de mar) a los que le sacan muchísimo partido. Aquí os dejo paté de oricio, que merece mucho la pena, y un salteado de champiñones en salsa de oricio que no se lo salta nadie (podía haber evitado el chiste fácil, pero para qué...).






Y no nos dejemos atrás el bonito, la merluza o la lubina, que la costa asturiana da tan buen pescado como este:

Lubina al horno:

Merluza en salsa marinera


Bonito:


Otro apartado son los quesos, protagonistas auténticos en la gastronomía asturiana. Cierto es que destaca el cabrales por encima de todos, pero os aseguro que hay una variedad muchísimo más extensa de la que podía imaginar, tanto es así, que al parecer podemos encontrar la mayor variedad de quesos de Europa. No os voy a enumerar aquí todos los que probé, pero como os podéis imaginar, fueron unos cuantos, y la verdad es que el cabrales es uno de los que más me gustan, pero hay otro que me encanta que es Afuega´l Pitu, y si tenéis oportunidad de localizarlo en alguna charcutería o tienda gourmet, no lo dudéis y compradlo, ya veréis que os va a encantar. Os paso un enlace de este queso, que aquí no tengo foto, por si queréis saber más http://www.doafuegalpitu.com/

Cabrales con nueces y membrillo


Y algo, que por supuesto no nos debemos dejar, es sin duda la sidra, que como sabréis, y si no lo sabéis os lo cuento, se obtiene a partir del mosto de manzana prensada en el llagar y fermentada en toneles de castaño. El  nivel de alcohol oscila entre los 4 y 6 grados, y además de su glorioso sabor, destaca la manera en que es servida, ya que la sidra no se echa directamente al vaso, se escancia, es decir, la botella se tira desde cierta distancia cayendo al vaso, así hacemos que "rompa la sidra", se oxigene, y al mezclarse con el carbónico de la sidra, obtenemos una bebida con gas. Normalmente el escanciador te pone un culín, como dos dedos, en un vaso que suele ser ancho y fino, y tú te lo bebes del tirón. Al menos así nos lo han enseñado allá donde fuimos. Se toma muy fresca, y si se acompañan con estas croquetas caseras de morcilla, está aún mejor si cabe:



Y por último, después de todo este paseo que nos hemos dado por Asturias a base de carnes, mariscos, pescados, quesos, fabada y sidra, no nos podemos ir sin probar su espectacular repostería. Innumerable es la cantidad de platos dulces típicos con la que cuentan: arroz con leche quemado con plancha, frixuelos, casadiellas, borrachinos, panchón, carbayones, etc, etc, no os lo puedo poner todo que no acabo. Os dejo una muestra.

Frixuelos rellenos de compota de manzana


Arroz con leche


Y hasta aquí esto es todo, espero que os haya gustado este pedacito de Asturias que os he traído, no dejéis de ir, porque además podéis visitar y disfrutar de todo en pocos kilómetros, de playas, montañas, ciudad, en fin, lo que os apetezca. No obstante, si os habéis quedado con ganas de más, tengo un par de post más en la retaguardia porque Asturias, como os habréis dado cuenta, da mucho de sí. ¡Hasta mañana fogoneros!.

lunes, 20 de agosto de 2012

Gazpacho de remolacha

Hola fogoneros,

Volvemos a la carga, y como siempre, vengo con energías renovadas y con muchas cosas en mente. En este tiempo en que no he escrito nada, le he dado muchas vueltas al blog, y lo cierto es que siempre se me vienen ideas nuevas, pero me da que no me quedan días para abrir más secciones... así que he decidido dejar de unir las secciones a los días, porque bastantes corsés y ajustes tenemos ya, como para encima ponernos nosotros más, así que a partir de ahora, el blog se va a volver más espontáneo, lo cual no significa que desaparezcan los post dedicados a los dulces, o la "comilona facilona", pero llegarán cuando el cuerpo lo pida. 

Por otra parte, hay muchas cosas que me gustaría compartir con vosotros, pero no lo hago porque ya hay otras secciones que me impiden hacerlo, por eso también quiero moverlas, por ejemplo, este verano he estado de vacaciones en Asturias, y me gustaría dedicar un post a la gastronomía asturiana; otra cosa son rutas que hago con mis amigos con niños, me gustaría poneros planes en familia; productos culinarios que me van bien; mis trucos a la hora de hacer la compra; qué supermercados son mejor para una cosa y para otra; visitas que hago, por ejemplo el otro día estuve en el museo del jamón de Aracena y me gustaría contaros mi experiencia allí, y bueno, paro ya. En definitiva, contaros un poco mi visión sobre la gastronomía en general y el mundo culinario, sin dejar de lado nuestras recetas facilonas, que son el alma del blog. Espero que os guste este pequeño giro, creo que va a hacer que el blog sea más dinámico y que aporte muchas más cositas interesantes, o al menos eso voy a intentar!.

Y hoy vamos a la receta, y ya mañana nos meteremos en lo que he hecho y comido estas vacaciones, que creo que os va a gustar. Arrancamos con un gazpacho de remolacha, que está genial, súper ligero, rápido de hacer, y con un montón de propiedades, es muy diurético, refrescante, y está riquísimo que es lo que cuenta.

Ingredientes
- 3 ó 4 remolachas ya cocidas, se compran en bolsitas envasadas. Las podéis encontrar en cualquier frutería.
- Un cuarto de cebolla.
- 1 pimiento verde pequeño.
- Un trozo de pepino.
- Aceite, sal y vinagre.

Preparación.
En la batidora, o vaso americano, metéis todos los ingredientes previamente cortados, le echáis un chorreón bueno de aceite virgen extra, y un poquito de vinagre. Yo uso vinagre de Jerez, y le pongo un par de taponcitos porque es muy fuerte, pero al gusto. Por último un poquito de sal. Se bate todo muy bien, que no queden grumos, poned un poco de agua si quedara excesivamente espeso, y rectificad de sal o vinagre. Metedlo un par de horas en la nevera, que tiene que quedar muy fresco. Por otra parte, hay gente que le echa tomate, yo directamente lo sustituyo y no le echo pan, porque la remolacha lo espesa bastante, vosotros mismos. Aquí os lo dejo, no tiene mala pinta, ¿eh?. ¡Hasta mañana fogoneros!.