Datos personales

Mi foto
Amante de la cocina y del buen comer, básicamente autodidacta, que al ver las barbaridades que hacían sus amigas en la cocina decidió "rescatarlas" con este blog.

jueves, 2 de febrero de 2012

Roscos de mi abuela


Hola fogoneros,

Hoy traigo una receta muy especial en nuestro jueves dulce, ya que os traigo una receta que lleva en mi familia generaciones. Son los típicos roscos de toda la vida, los que se compra en bolsitas y te venden como producto natural sin grasas trans, y la verdad es que, parece mentira, que una cosa de toda la vida, ahora sea "in" y sana, aunque también es de agradecer, con tanta invasión yankee de muffins, brownies y donuts.... (aunque vamos, las cosas como son, yo esto me lo como también, y me quedo más ancha que alta, literalmente hablando...). En cualquier caso, hoy apostamos por un dulce tradicional como estos roscos caseros, que con un cafelito a media tarde, y con este frío, entran divinamente. 

Ingredientes
- 2 cucharadas de leche.
- 1 cucharada de agua.
- 2 cucharadas de aceite de oliva.
1 huevo.
- 1 papelillo de gasificante (echad los dos sobres). Preguntad en el supermercado. En Mercadona seguro lo tienen.
- Una pizca de sal.
- Harina de repostería (la que admita)
- Azúcar. Al gusto.
- La corteza de limón o naranja.
- Rebozado: canela y azúcar.

Preparación
Aquí no hay norma, porque mi abuela unas veces empieza por una cosa, y otras veces, empieza de otra manera. La idea es mezclar todos los ingredientes hasta que se nos quede una masa flexible. Lo suyo es empezar mezclando el huevo con el azúcar, incorporar el agua, echar el gasificante, la leche, el aceite, la pizca de sal, y aquí echamos la harina, la que admita, y por último, azúcar al gusto, la vamos probando hasta que nos sepa rico (en este punto, siempre nos terminamos comiendo parte de la masa, así cruda tal cual, y mi abuela nos da manotazos para que nos estemos quietos, porque con sus casi noventa años, nos sigue haciendo roscos, y nosotros nos comemos la masa como cuando éramos chicos. Todos los nietos tenemos más de treinta años ya...).


Una vez hecha la masa, la dejamos reposar, mientras vamos friendo la corteza de limón, o de naranja, o las dos, que también vale. Sacamos las cortezas, dejamos enfriar el aceite, y empezamos a hacer los roscos: cogemos un trozo, hacemos un rulillo, y juntamos un extremo con otro, volvemos a calentar el aceite, y los vamos friendo, poco a poco. Tened en cuenta que el aceite no esté excesivamente caliente, así no se queman y se hacen por dentro. Una vez fritos, los vamos sacando, los colocamos en un papel absorbente, y una vez que estén libres de grasa, los pasamos por azúcar y canela. Y mira qué dulce más rico, más sano, más natural, y más estupendo. ¡Hasta mañana fogoneros!.



No hay comentarios: