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Amante de la cocina y del buen comer, básicamente autodidacta, que al ver las barbaridades que hacían sus amigas en la cocina decidió "rescatarlas" con este blog.

viernes, 31 de diciembre de 2010

Menú especial fin de año de última hora

La verdad es que no pensaba hacer ningún post para hoy, pero ayer a última hora, un amigo me preguntó: "¿Qué vas a poner mañana para fin de año? Es que cocino yo y no es plan de poner los espaguetti carbonara...". Pobrecito, pensé, ¿habrá más insensatos en su lugar...? Y sí, me puse a pensar, y se me vino alguno que otro que sin tener ni idea, en una de estas noches de cenas continuas, entre copa y copa, diría: "no, no hace falta que traigáis nada, yo me encargo de todo, hay un blog de cocina en internet, fogones no sé qué, que tiene unas recetas facilísimas y seguro que de ahí saco algo...". Joaquín, va por ti.

Hombre, ya fuera de bromas, a estas alturas dudo mucho que alguien esté en esta situación, menos Joaquín... pero en cualquier caso, por si las moscas, os traigo unas ideas para facilitaros las cosas, y de paso, si alguna vez tenéis una cena con gente y no os queréis complicar mucho, pero queréis quedar medio que, creo que esto os puede ayudar.

Vamos que nos vamos.
Lo primero, dejémonos de historias, unos buenos aperitivos pueden salvar cualquier cena, y aunque luego os aventuréis a hacer un plato un poco más elaborado, con estos clásicos no os arriesgáis a que se queden con hambre, y a las malas si el plato principal no tiene éxito, siempre se podrán excusar diciendo que han comido mucho. Lo peor es que se vayan con hambre...

Los imprescindibles de cualquier cena:

- Una buena tabla de quesos: si queréis quedar bien y no os importa tirar la casa por la ventana, pues os vais a una tienda especializada o gourmet / delicatessen y que os pongan una selección lo más variada posible entre quesos franceses, italianos y demás. Si estás tieso, pues mira, te vas a Mercadona, te compras una cuña de brie, otra de cammenbert, un rulo de queso de cabra, una cuñita de queso curado y otra de gorgonzola, lo cortas en una fuente medio mona, y le pones un racimo de uvas en medio con unos panecillos, y quedas como dios. Hombre, entre la tienda gourmet y Mercadona hay una amplia gama de grises, llámese charcutería de Hipercor o de cualquier mercado de abastos que se precie. Todo dependiendo del presupuesto, pero bueno, la idea queda clara.

- Patés variados: pues lo mismo que con los quesos, en una charcutería de cualquier hipermercado, nos ponen algún que otro corte de diferentes patés, y lo mismo, un plato bonito, sus cortes de patés con sus panecillos, y por supuesto, al menos dos confituras distintas para mezclarlas con el paté, básicamente como nos las ponen por ahí.

- Una fuente de ahumados: el salmón y el bacalao ahumado gustan a todo el mundo. Lo acompañamos con unas tostas y nadie se resiste.

- Marisco variado: pues eso, lo que el presupuesto permita, si nos pueden preparar una buena mariscada, pues mira qué bien. Si no, creo que en Mercadona ya tienen hasta bogavantes congelados. Hay cocederos, supermercados donde te preparan el marisco, y por supuesto puestos específicos del mercado de abastos. Aquí tenemos todas las opciones que queramos en función de gustos y de bolsillo, que unos langostinos visten mucho una mesa...

- Por último y no menos importante, el clásico surtido ibérico: con su caña de lomo, su morcón, su salchichón, su chorizo... y sobre todo, jamón, mucho jamón, valor seguro, pero aquí bueno, por favor.

Bueno, esto son algunas ideas que nunca fallan, gustan a todo el mundo y como he dicho, nos aseguramos que los invitados no se vayan con hambre y por tanto, que no se nos chispen después, que esto puede ser peor...

Si nos creemos valientes, y queremos sorprender, podemos hacer unas tostas en plan pintxo vasco. Copio unas que probé el otro día:

Se coge pan gallego, se tuesta y se maceran unas anchoas con una vinagreta a base de aceite, vino de jerez, perejil y sal. Se colocan unas rodajas de aguacate encima del pan, se ponen encima las anchoas, y por último un poco de cebolleta. Si encima le echas unas lascas de parmesano o de cualquier otro queso, está que quita el sentido y es súper fácil de hacer. Si no os gustan las anchoas, sustituidlas por caballa en aceite. Mirad qué bonito queda:



Por otra parte, algo fundamental en una buena cena que se precie, es una ensalada más o menos exótica, y no me refiero a un cóctel de marisco... Algo sencillo y menos común es lo siguiente:




Se saltean unas espinacas con un poquito de aceite caliente en una sartén durante dos o tres minutos. Se pone en fondo de una ensaladera. Después se desmenuzan unas nueces y se colocan encima, y se trocean unos tomates, aguacates (aprovecháis si se os ha quedado parte de la receta anterior...) y unos trozos de queso, aquí está hecho con parmesano, pero el que tengáis. Por último, se aliña con aceite y vinagre de módena. Si además le ponéis unas tiras de salmón ahumado, creo que mejoraría bastante.

Y ahora llegamos al momento de la verdad, el plato principal. En una noche como esta, traigo un plato adaptado (es que es mucho más dificil) que el otro día tuve la suerte de probar. Se trata de una especie de lasaña hecha con roast beef y relleno de champiñones y bacon, decorado con unos tomatitos en confitura. ¿Muy rimbombante? Para nada...

Ingredientes (para dos):
- 1 paquete de roast beef ya hecho y cortado (ahora digo donde se compra).
- Champiñones, unos 200 gramos.
- Bacon, otros 100 gramos.
- 1 cebolla.
- 1 paquete de nata.
- 1 vasito de vino blanco.
- 1 tomate grande.
- Vinagre de Jerez.
- 1 cucharada de mermelada o confitura de fresa o frambuesa.

Preparación:
En primer lugar, compramos el roast beef ya hecho. En Mercadona, en la parte de las carnes, venden unos paquetitos que ponen "Roast beef" (para que nadie se despiste, que a estas alturas ya estamos espesos...) que ya vienen cortados y todo, así que no hay problema en conseguirlos. Ya en casa, vamos a hacer el siguiente relleno: en una sartén con un poco de aceite, se sofríen la cebolla, el bacon, y los champiñones (bien cortadito todo), y cuando esté todo bien hecho, echáis la nata y un poquito de vino, sal y pimienta. Esperáis a que la salsa reduzca (vamos, que el sofrito se haya chupado la nata y el vino). En platos individuales, ponéis una loncha de roast beef, encima un poco del relleno de champiñones y bacon; se pone otra loncha, y de nuevo más relleno, formando como una especie de lasaña con el roast beef y el relleno de champiñones y bacon. Para terminar cogemos unos tomates y los cortamos a daditos, los maceramos con vinagre de jerez y confitura de fresa o frambuesa, y se lo echamos encima del roast beef. Tiene que quedar así:



Creo que de momento vamos bien, vamos, que entre unas cosas y otras no creo que nadie haya pasado hambre, y tampoco nos hemos muerto en el intento. Pero bueno, si queremos rematar, pues nada, podéis hacer el flan de leche del otro día, y si no tenemos ganas de complicarnos, con las uvas y el turrón de Suchard, no creo que necesitemos más, bueno sí, unos digestivos para bajar la cena y celebrar la entrada del nuevo año.

Bueno, pues por mi parte sólo decirle a Joaquín que espero que este post te sirva de ayuda y que Tania y tú lo paséis muy bien esta noche, Tania, espero de todo corazón que no te envenene, y a las malas, ya te hago algo yo en condiciones y te lo mando por SEUR urgente. Agradecer a mi querido Antonio el Copyright de todas las recetas que he puesto, ya que todas son suyas, yo simplemente las he adaptado para que resulten más fáciles, porque él es un chef de nivel superior y mi misión aquí es no complicar las cosas. Y creo que ya está, no me enrollo más, sólo un deseo: que 2011 devuelva, lo que se llevó 2010... ¡Hasta el año que viene!.



jueves, 30 de diciembre de 2010

Comida marinera parte II: Lubina al horno

Bueno, aquí vamos con la segunda parte de la comidita marinera que propuse ayer, que ya os digo, ponéis de entrante las almejas, y después la lubina como plato principal, tu vinito blanco, tu buena barra de pan, fundamental, y te pegas un homenaje estupendo, y dentro de lo que cabe, bastante sano y poco calórico, que al fin y al cabo es todo pescado. Y dicho sea de paso, tampoco es excesivamente caro teniendo en cuenta la calidad de la materia prima.

Vamos por partes. Cuando estéis en la pescadería elegís una lubina, yo en mi caso escogí una más bien medianita, tirando a pequeña, ya que iba a poner las almejas también, y no era plan. Vosotros mismos según los comensales, calculando siempre unos 150-200 gramos por cabeza, y que una parte van a ser desperdicios. Por ejemplo, para dos personas, como era el caso, la lubina pesaba algo más de medio kilo, también hay que decir que nosotros tenemos un saque bueno, vamos, que sí, que es mejor comprarnos un traje que invitarnos a comer... y bueno, a lo que vamos, le decís al pescadero que os lo ponga para horno, esto es que la limpie bien y le quite las escamas. Esta receta también va bien con otro tipo de pescado de este tipo, vamos que si os molan las doradas mejor que la lubina, pues luz verde.

Vamos que nos vamos.

Ingredientes:

- La lubina, imprescindible...
- 1 par de patatas.
- 1 tomate.
- 1 cebolla.
- Aceite.
- Vino blanco.
- Sal.




Lo primero, precalentamos el horno a 200ºC (lo ponemos tanto por arriba como por abajo y lo vamos a mantener así todo el tiempo). Partimos las patatas, el tomate y la cebolla a rodajas. Ponemos un poco de aceite en una fuente de horno y colocamos las verduras. Echamos aceite y sal a las verduras, lo que le echaríamos a una ensalada. Más o menos tiene que quedar así:




Metemos la fuente con las verduras en el horno, en la parte central, y lo tenemos 10 minutos. Tiene que quedar medio hechita, os he puesto una foto, pero la verdad, no sé si se nota que está medio hecha o igual que antes... 



Sacamos la fuente del horno y colocamos encima la lubina. Le ponemos sal al pescado, un poco de aceite y un chorreón de vino blanco, y vuelta al horno (siempre a 200ºC):


Tenemos ya el pescado haciéndose en el horno con las verduras, y a los 10 minutos lo volvemos a sacar, cuidado, no vayas a quemarte... Le vuelves a echar un poquito más de vino, la idea es que quede jugoso y no se nos seque. Lo volvemos a meter en el horno unos diez minutos más. Y el resultado, en fin, ¿Qué queréis que os diga? Maravillosísimo, te queda el pescado súper jugoso, nada seco, y la guarnición estupenda, y mira, hemos hecho un pescadito al horno facilísimo, y quedamos como dios, ¿O no? ¿Qué os ha parecido la receta?.



 



miércoles, 29 de diciembre de 2010

Comida marinera, parte I: "Almejas a la marinera"

Buenas, el otro día fui al mercado de Los Remedios. No hay cosa que más me guste que un mercao. Ver los puestos de fruta y verdura, el pescado fresco, las carnes... en fin, que me encanta. El de Los Remedios no es que sea para echar cohetes, pero encontré buen material: una lubina fresca, fresca, y unas almejas de carril estupendas. Así que me dije, hoy voy a hacer una comida marinera, y decidí hacer la lubina al horno y las almejas a la marinera. Por supuesto compré una botellita de vino blanco, y una barra de pan gallega buenísima para que "no nos falte de ná, que no, que no...!". Así que como he sacado fotos, os traigo hoy las almejas a la marinera, y mañana la lubina al horno. ¿Qué? ¿Os gusta la idea?.

Vamos que nos vamos.

Ingredientes:
- Almejas (con medio kilo hay para dos o tres personas).
- Ajo.
- Harina.
- Aceite.
- Perejil.
- Vino blanco.
- Sal.




En el escurridor y debajo del grifo, se lavan bien las almejas (como en la fotico), bien lavaditas que no quede arenilla:



Se cortan los ajitos, unos dos o tres dientes, incluso cuatro si os ponéis. Los dorais, y le incorporáis la harina, unas dos cucharadas, que se ligue bien con el aceite y los ajos, que no se apelmece (fotooos!)






Acto seguido, le echáis el vino, un chorreoncillo bueno:




En cuanto el vino empiece a hervir, se echan las almejitas, mira, mira qué cosa más bonita:



Y ahora lo tapáis y las dejáis que se cuezan con el vino hasta que se abran TODAS. Fuego fuertecito, de vez en cuando le dáis un meneo a la sartén. Yo tengo cocina de inducción y lo tengo al siete, como se recoge en la imagen (súper profesional que me ha quedao...):




Apagáis el fuego cuando quede así, todas las almejitas bien abiertitas:




Por último le espolvoreais el perejil picadito. Y el resultado, pues vosotros mismos podéis juzgar... Vamos, para ponerles un piso la Plaza de Cuba, en Serrano, o en el Paseo de Gracia. Bueno, ¿Qué? ¿Os ha gustado la receta de hoy? Fácil, fácil, y no más de 15 minutos en la cocina. Mañana seguiremos con la lubina, ya veréis qué buena. ¡Hasta mañana!.


martes, 28 de diciembre de 2010

Pavo al whisky

Como estamos en fechas navideñas, os traigo un plato navideño, ya que el pavo es el protagonista de la cocina estos días, espero que os guste...

Ingredientes:
- Un pavo de tres kilos
- Una botella de whisky
- Unas tiras de panceta
- Aceite de oliva
- Sal y pimienta

Receta (15 pasos):

Paso 1 – Rellenar el pavo con la panceta, atarlo, salpimentar y echarle un chorrito de aceite, de oliva claro.

Paso 2 – Precalentar el horno a 180 grados durante 10 minutos.

Paso 3 – Servirse un vaso de whisky para hacer tiempo.

Paso 4 – Meter el pavo en el horno.

Paso 5 – Servirse otro vasito de whisky, bebérselo y mirar el horno con los ojos ligeramente extraviados.

Paso 6 – Boner el terbostato a 150 grabdos y esberar veiiinte binutos, hip.

Paso 7 – Como no tedbina, servidse odro vaso, hip. Que sean dros vasos mejod…. hip.

Vaso 8 – Al cabo de un drato, hornir el abro bara condrolar y echar un chodretón de pavo al güisqui y odro vasso de güisqui pada el cocinerod, hip.

Baso 9 – Darle la fuelta al rabo, cabo, babo (pasa calabra, pasa la cabra), quiedo decid al pavo y pilladse la mano al cerrar alorno, bierda…. Odro vasso pada el dolor.

Passsssoo 10 – Intentarr sentarrrrsse en una silla y serbirrrsse unossss cuantos chupitosssssssss bientras pasan los binutos. Hip.

Parsso 11 – Retirar el babo del horrrrno… Luego, regoger el pravo del… suelo con un tlapo, empujándolo a un plato, bandeja o ssimilarrr. Hala todo el suedo manchado.

Faso 12 – Dromperse la crissma al resfalar en la grasssa.

Paaasso 13 – Intendar levandarse sin soltarr la booodella y dras varios indendos, decidir que en el suelo s’está de gojones. Haaablemos del mineralismo, hombre ya. Hip.

Aso 14 – Aaapurar la potella y adrastarse jasta la gama. Dormirse vientras todo gida.

Caso 15 – A la mañana siguiente, tomar abundante café para el inexplicable dolor de cabeza, comerse el pavo frio con un cazo de mayonesa. El resto del día dedicarlo a limpiar el estropicio que alguien ha organizado en la cocina. ¿Y toda esa grasa del suelo?

¿QUÉ? ¿OS HA GUSTADO? ¡FELIZ DÍA DE LOS SANTOS INOCENTES! ¡HASTA MAÑANA!

lunes, 27 de diciembre de 2010

Cremita de champiñones

Buenas, ¿Qué tal están yendo esas fiestas? ¿Suficientemente saturados ya? ¿O como yo, nunca tenéis fondo? Hoy os traigo una receta para que entre comilona y comilona descanséis un poco, que no sólo de jamones, pavos, chacinas, mariscos, patés, quesos, ahumados y capones rellenos vive el hombre. Así que como hoy es lunes y lleváis entre cenas de empresas, comidas con amigos y celebraciones familiares, cebándoos toda la semana, esta receta hará que os recuperéis de tanto exceso, y que el aparato digestivo vuelva a su ser para volver a empezar, que el 31 está a la vuelta de la esquina.

Ingredientes:
- Champiñones (medio kilo).
- 2 dientes de ajo.
- 1 cebolla.
- Harina (2 cucharadas).
- Agua (4 vasos, más o menos 1 litro).
- Aceite.
- Leche (1 vasito).
- Sal.



Preparación:
Se cortan los ajos y la cebolla y se sofríen. Hacedlo en una cazuela con suficiente fondo para que quepan todos los ingredientes.



Después de haber cortado y lavado los champiñones, se incorporan a la cazuela y se sofríen junto con el ajo y las cebollas. Los champi, ya sabéis, que queden bien limpitos sin tierra... los dejáis sofriendo unos 20 minutos a fuego lento y con la olla tapada. Después le echamos la harina, que quede integrada en la verdura, sin grumitos (sin tropezones vamos, que lo mezcléis bien). Ahora le echamos el agua y la leche, y lo tenemos unos 10 minutos cociendo todo.





Por último, cogemos la batidora y en la misma cazuela, como en la foto, lo pasamos todo, y le echamos sal.



Y aquí tenemos el resultado final, ¿os mola? ¿A que sí?. Pues nada, manos a la obra que es fácil, fácil, y con el frío que hace, entra divinamente. Hasta mañana.



viernes, 24 de diciembre de 2010

Espaguetti Carbonara "My way"

Hoy es nochebuena, y vosotros os preguntaréis, ¿por qué un plato de pasta en un día como hoy?. Puro sentido común. Hoy la mayoría os reuniréis en familia y una de dos: o estáis cantando villancicos y soplando anis hasta las tantas, o después de la misa del gallo os vais de copas por ahí. ¿Me equivoco?. Seguramente mañana, no contentos con los excesos de hoy, la mayoría tendremos otra comida familar, que ya se sabe, 25 de Diciembre, fun, fun, fun... ¿Y qué pasa en los días posteriores? QUE ESTAMOS PARA EL ARRASTRE. Así que nada mejor que un buen plato de pasta para recuperar fuerzas, con sus hidratos de carbono, que empapuche bien todo lo que nos hemos metido en el cuerpo, y que no se tarde demasiado en hacer, que tampoco hay fuerzas ni ganas. ¿Qué? ¿A qué está bien traída la receta?.

Vamos que nos vamos.

Ingredientes:
- Espaguettis o cualquier tipo de pasta. Cantidad: Poned más o menos 100g por persona, si tenéis mucha hambre, ya sabéis.
- Cebolla: más o menos 1 para dos personas.
- Huevos: 1 huevo por persona. En la receta orginal se echa sólo la yema, pero a mí esto de la yema y la clara en la cocina me molesta mucho, al final no sabes qué hacer con una cosa o con otra y termina en la basura, y como no está la cosa para desperdiciar, pues yo echo el huevo entero. Si preferís echarle sólo la yema, vosotros mismos.
- Bacon, teóricamente es lo que lleva la original. Pero si no tenéis, pues jamón york. El otro día le eché pavo, y si tenéis taquitos de jamón, pues mejor. Tengo una máxima con respecto al jamón: "la comida que lleva jamón siempre está buena".
- Sal y pimienta.
- Aceite.
- Nata, aquí lo mismo, yo normalmente no tengo nata, así que le echo leche y me quedo tan pancha, por eso la receta es "a mi manera".

Y ahora, atención, que os he hecho una fotillo de los ingredientes, los que yo le eché, claro está:




Preparación:
Primero se ponen a hervir los espaguettis o la pasta en cuestión, yo le echo al agua un chorreón de aceite y un poco de sal. Cuando rompa a hervir el agua echáis la pasta y normalmente está en unos 5-8 minutos.


Después se pica la cebolla finita por un lado, y el bacon, jamón, jamón york o pavo por otro. Después en una sartén pocháis la cebolla a fuego medio-bajo hasta que quede doradita (doradita, que no se os queme). Y luego le echáis el bacon, jamón, jamón york o pavo...



Cuando ya está todo doradito, se echa la pasta escurrida y se mezcla bien todo, que los espaguettis, la cebolla y el bacon, jamón, jamón york o pavo se queden bien repartidos por igual. Después se baten los huevos con la leche y se le echa a la pasta. Por último sal y pimienta, y... ¡Qué aproveche!



No sé si aprecia la pinta en la foto, pero os puedo asegurar que estaban buenísimos!!. Y bueno, ya que hoy por fin me he estrenado en poneros fotos, espero no defraudar y poner imagen a todos los post, lo mismo un día os sorprendo y hasta hago un video, todo se andará...

Por mi parte sólo me queda desearos una feliz Navidad, que esta noche sea muy especial, y que no os cortéis comiendo, porque total, es una vez al año. Ya el lunes comeremos pasta... ¡Hasta el lunes! ¡Feliz Navidad!.

jueves, 23 de diciembre de 2010

Humus

Ni tengo vergüenza ni la conozco, lo sé, lo siento mucho de verdad, quería haber hecho el blog de hoy ayer y programarlo para que saltara hoy temprano, pero ayer tenía taller de narrativa, y tocaba leernos "La muerte de Ivan Illich" de Tolstoi, y la verdad, que hasta ayer por la tarde no me lo empecé... total, que al final me engaché al libro, y hasta que no lo terminé no paré, y entre una cosa y otra, no me dio tiempo a hacer el blog. Luego me fui al taller de narrativa y después nos fuimos a nuestra cena de Navidad, que por cierto, echamos un rato estupendo, cuando llegué era tarde y no me puse, y esta mañana, pues bueno, tenía médico (todo bien, gracias) y se me ha echado el tiempo encima, y aquí estoy, pasadas las cinco haciendo el blog, pero bueno, más vale tarde que nunca, ¿no?.

Después de la disculpa, larga y detallada, paso a relataros la receta. El humus, para quien no lo conozca, es una especie de paté de garbanzo que se unta en panecitos y va muy bien como aperitivo. Es fácil, asequible, y tiene un puntito diferente.

Vamos que nos vamos.

Ingredientes:
- 1 bote pequeño de garbanzos cocidos.
- 1 buen chorreón de aceite.
- 1 diente de ajo.
- El zumo de un limón.
- Sal.
- Pimienta
- Comino (los que no cocináis, que no os entre el pánico, el comino se compra en cualquier supermercado, está en la parte de las epecias, vale poco, es color marroncito claro y viene molido).
- Pimentón (lo mismo digo que con el comino).

Preparación:
Tan fácil como meter todos los ingredientes (MENOS EL PIMENTÓN) en la batidora y batirlo todo hasta que se haga como una especie de puré, tiene que quedar espesito: se escurren primero el bote de los garbanzos en un escurridor y se limpian un poco debajo del grifo. El diente de ajo, partidlo por la mitad y le quitáis la hebra que tiene en medio (el hilillo que tiene en el centro) así no se repite, que luego nos ponemos tiernos y no puede ser... Lo mezcláis junto con el zumo del limón, el aceite, la sal, la pimienta, y el comino, y ya está, mirá qué fácil.

Presentación:
Lo ponéis en un cuenco mono y le echáis un poquito de pimentón a modo de decoración. Mi hermana le echa semillas de lino, pero eso es pedir demasiado, así que con el pimentón va bien. Y bueno, le ponéis unos biscotes al lado, o mejor, unas tostasditas para untarlo. Y mira, te pones tu ensaladita, o un tomatito aliñado y un poquito de queso o de embutido, y te queda una cena bastante apañadita. Por otro lado, que tienes invitados, pues el humus siempre da un toque distinto.

Y ya está, una vez más me disculpo, prometo compensaros. Y por último, ya puestos, os recomiento "La muerte de Iván Illich" de Tolstoi, que lejos de ser un tocho a lo "Guerra y Paz", es un librito que no tiene más de cien hojas pero dice mucho. Espero que no veáis mal que recomiende libros en un blog de cocina, pero como creo que lo bueno hay que compartirlo, pues ahí lo lleváis. Los que nos dedicamos al marketing (profesionalmente es a lo que me dedico) a esto lo denominamos "valor añadido", Antonio F. si estás leyendo esto, seguro que estarás de acuerdo conmigo. ¡Hasta mañana!.

miércoles, 22 de diciembre de 2010

Alcachofas con jamón y picada de nuez

Buenas,

¿Qué me decís del nuevo formato? ¿A qué mola? Estoy contentísima, también he aprendido a insertar fotos, ahora sólo me queda hacerlas, pero todo se andará. Acabo de descubrir que puedo programar las publicaciones del blog, es que lo estaba haciendo sobre la marcha, así que nada, lo programo temprano y cuando abráis el ordenador ya tendréis la nueva receta!. Insisto, paso a paso...
Ya estamos aquí, hoy tempranito, que para eso he aprendido a programarlo, espero que no falle, lo he puesto a las 7.00... Os traigo una receta que se hace en 10 minutos?? no creo que más... y es maravillosísima, Marta, de cena va estupenda, y si os queréis "currar" una comida con invitados, lo típico para sorprender a la familia o amigos, queda estupendamente como entrante. Pero vamos, que está tan bueno que no hace falta excusas, el que quiera que la haga para él y ya está.

Vamos que nos vamos.

Ingredientes:

- Un par de latas de alcachofas. Aquí paro un momento. Está claro que si las compráis en la frutería y las cocéis vosotros, pues como que mejor, pero como es un blog de recetas sencillas, pues no nos complicamos, compramos un par de latas de la calidad que permita el gusto o el bolsillo, y nos dejamos de historias. Si queréis impresionar a alguien, compradlas buenecitas, en los establecimientos gourmet las venden y quedas estupendamente. Y si no, pues Hacendado forever.
- Unas lonchitas o taquitos de jamón. Esto es lo mismo que con las alcachofas, si el jamón es bueno mejor, si no, lo mismo, unos taquitos de Mercadona.
- Unas tres nueces.
- Dos dientes de ajos grandotes. 
- Aceite virgen.
- Sal.



Preparación:
Partimos en láminas los ajos. Se pone a calentar el aceite y cuando esté caliente se incorporan los ajos. Se baja en fuego y se deja que se vayan confitando con el aceite. Mientras tanto escurrimos las alcachofas y las cortamos en mitades, que queden en trozos hermositos. Antes de que el ajo se nos queme, cuidado con esto, que quede doradito, se echan las alcachofas y se pone sal al gusto. Si os habéis gastado el dinero y tenéis unas lonchas de jamón, se cortan en trozos más o menos grandes, así queda más vistosito y más bueno, si estás en plan cutre, pues nada, échale los tacos de Hacendado, que buenos son. Todo esto lo hacemos a fuego medio- bajo desde que echamos las alcachofas para que se hagan bien y cojan el saborcito del jamón. En el fuego desde que echemos las alcachofas lo dejamos entre cinco y diez minutos, hombre, mira a ver como va quedando, insisto, estamos en un blog de cocina, no de matemáticas. Mientras se va haciendo abre las nueces y pícalas, yo no me complico y las machaco con las manos, si eres flojete, pues las compras ya peladas y cortadas, tú mismo. En cualquier caso, quitas el fuego y reservas las nueces para el emplatado.

Emplatado:
Pues tan simple como coger un plato apañao, poner las alcachofas con el jamón, con su aceitito y todo, y por último se espolverean las nueces por todo el plato. Y esto está requetebueno, y la nuez le da un puntito bastante original. Mi madre le suele echar las nueces a la sartén, pero así queda más crujiente, en fin, a gusto del consumidor.

Espero que os haya gustado, esta no lleva leche Maca, así que no tienes excusa!. Bueno, pues espero que os haya tocado la lotería, a mí no me ha tocado nada, entre otras cosas porque no eché. ¡Hasta mañana!

martes, 21 de diciembre de 2010

Flan de leche

Hola a todos,

Sé que hoy voy un poco tarde, pero la verdad es que me encuentro regularcilla y en en vísperas de la Navidad, qué miedo me da. Mañana tengo cena con los compis del taller de narrativa, a los que mando un saludo desde aquí, que ya os he pasado la dirección del blog.

Y como la Navidad está a la vuelta de la esquina, os paso la receta de un flan de leche, cuyo resultado es exacto a los "puddings" que te ponen en los restaurantes, con un montón de nata al lado y después te cobran cinco euros. Yo creo que todos los ingredientes de esta receta valen menos, y te da para un montón de gente. Es muy buena idea como postre si tenéis invitados en casa o por el contrario, si vais de invitados y os apetece tener un detalle y llevar el postre. Queda realmente bueno, yo no soy muy repostera, pero ya os traeré aquí alguna que otra idea. Tengo una receta de mi gran amigo Dani, que es una tarta de chocolate para reventar de buena, y otra de mi cuñada que es un pudding de turrón, que está buenísimo. Bueno, hoy vamos a centrarnos en el flan de leche.

Ingredientes:

- 1 bote grande de leche condensada (750 g)
- Leche normal (la misma medida del bote de leche condensada)
- 4 huevos
- Caramelo (casero o lo hacéis vosotros, como veáis)

Preparación:

Pues tan fácil como mezclar todos los ingredientes en la batidora: la leche desnatada, la leche normal (ya sabéis, una vez que volquéis la leche condensada en el vaso de la batidora, ponéis en la lata vacia la leche normal hasta llenar el bote y esa cantidad la incorporáis al vaso de la batidora), los cuatros huevos y a batirlo todo con la varilla de la batidora hasta que está bien mezclado. Os aconsejo que uséis un recipiente grande para batir los ingredientes porque al final adquieren un volumen considerable y podéis desparramar el contenido por toda la cocina, y tampoco es eso, que luego hay que limpiarlo...

Por otro lado, yo normalmente hago el caramelo, no tiene ciencia ninguna, una cazuela pequeña, se pone agua a hervir con un montón de azúcar, se mezcla bien y cuando empiece a espesar se retira. Si lo veis muy complicado, pues usáis el caramelo de toda la vida y punto.

Cogéis un molde y le echáis el caramelo. Que quede bien expandido por todo el molde. Yo normalmente lo hago en un molde cuadrado grandote que tengo y que es bastante apañado. Pero bueno, lo que tengáis y que quepa... Después, volcáis la mezcla de los ingredientes.

El postre hay que hacerlo al baño María, por si las mosas: al baño María es un tipo de cocción que resulta de introducir un recipiente con una preparación (en este caso lo que hay en el molde) en otro con agua hirviendo. Dicho lo dicho: echáis agua a la bandeja del horno, la que viene por defecto, y precalentáis a 200ºC durante 10 minutos. Con cuidadito ponéis el molde encima de la bandeja de horno con el agua, y lo dejáis una media hora. Hay que estar pendiente de que la bandeja del horno siempre tenga agua, si veis que le falta pues le echáis con un vasito con cuidado de no quemaros. Transcurrido ese tiempo, pinchaís con un tenedor y si sale entero es que ya está. Yo normalmente lo dejo un buen rato más, porque así da un aspecto como quemadito y está de muerte. Una vez que se enfríe lo ponéis en la nevera, queda mejor de un día para otro, pero vamos, que si os levantáis temprano para mediodía está. 

Esta receta la llevo haciendo desde hace bastante tiempo, y he visto como la gente se peleaba por el último trozo (vamos, yo misma con mi marido) así que os animo a hacerla porque es fácil y está buenísima.

Nos vemos mañana con una receta sorprendente, la cual intentaré tener temprano, que me tengo que acostumbrar a esto de ser bloguera... os dejo, hasta mañana.

lunes, 20 de diciembre de 2010

Puré de patatas casero

Buenas,
Aquí os traigo un puré de patatas que se hace en nada y menos, súper fácil, súper rico y que no tiene nada que ver con las porquerías esas que venden en los supermercados, que son industriales y malísimos para la salud. No creo que me denuncien por esto ¿verdad...?.
Bueno, a lo que vamos, el puré este está muy bien, se necesitan pocos ingredientes y poco tiempo, es una buena cena y para los que tenéis niños soluciona bastante. También como guarnición está bastante bien, o para después de un fin de semana, que se abusa mucho, pues te pones tu puré y unas verduritas o ensalada, y tan ricamente.

Vamos que nos vamos, ahí van los ingredientes:

Ingredientes:

- Una patata más o menos grande por persona.
- Leche.
- Aceite.
- Sal.
- Pimienta
- Opcional: cebolla y nuez moscada.

Preparación:

Se pelan las patatas, se cortan a dados más o menos pequeños. En una cazuela se calienta agua suficiente para que cubra las patatas, las cuales se incorporan una vez que el agua rompa a hervir. Yo a veces le echo una cebolla cortada para darle sabor y la hiervo junto con las patatas, es opcional. Cuando las patatas estén blanditas (pinchadlas con un tenedor para comprobarlo) las coláis y las echáis en plato grande. Si habéis echado la cebolla, retiradla. Con un tenedor machacáis las patatas hasta que se hagan puré. Cuanto más blandas queden mejor porque así os costará menos trabajo que se deshagan. Una vez que estén hechas puré, se pone en una cazuela un chorreón de aceite, y cuando esté caliente se incorporan las patatas machacadas y se mezclan bien hasta que toda la masa se impregne del aceite. Ahora se le echa la leche. En este punto lo suyo es que le echéis un poco primero y lo vayáis mezclando hasta conseguir la consistencia que se quiera en función de los gustos. Si veis que la patata os pide más leche porque queda demasiado "mazacote" (no sé si está palabra existe, pero vamos, ya sabéis, que no quede en plan masa de hormigón) pues le echáis más, la idea es que quede como una masa más o menos consistente, ni muy líquido ni muy espeso. Por último se echa sal y pimienta, y como sugerencia si tenéis nuez moscada le rayáis un poquito. Fácil, ¿no?.

Mi abuela lo hace de otra manera, calienta las patatas igual que yo, pero luego lo pasa por la batidora y le echa un huevo y un quesito del caserío y después lo vuelve a calentar en la cazuela. Este también está muy rico, pero el otro es mucho más fácil y no necesita tantos ingredientes. Pero bueno, esto de la cocina no es una ciencia exacta, así que podéis coger ideas de uno y de otro, y hacer el vuestro personal.

Y ya me voy, mañana os voy a traer una súper receta buenísima, que espero que no os perdáis porque merece mucho la pena. Y a ver si pongo fotos, y cambio el diseño que está bastante soso, poco a poco que soy nueva. Hasta mañana.

domingo, 19 de diciembre de 2010

Salmorejo

Aquí me hallo a petición de mis buenas amigas Macarena y Marta, a las cuales les gusta comer, pero no cocinar, y como a mí me gusta las dos cosas, y además me llama el mundo blog, después de escuchar lo que hizo María con unas albóndigas y dos latas de tomate, me dije "pues mira, ¿por qué no?". Maca sugirió que hiciera un blog de cocina para torpes, y Marta que pusiera recetas de cenas ricas que se pudieran hacer en cinco minutos, así que aunando las propuestas de una y otra, en este primer post os traigo mi receta de salmorejo, la cual me enseñó mi tía Joaquina, más conocida como la "piojo rubio", nombre que le puso mi abuela, que es su cuñada, por ser chica y rubia, y creo que esta información no la tenía que haber puesto aquí, pero bueno, teniendo en cuenta que las dos rondan los noventa años, no creo que se metan mucho en internet, eso espero...

A lo que vamos, que me enrollo muchísimo:

Ingredientes: tomate, pan, aceite de oliva virgen y sal. Y YA ESTÁ. He escuchado a gente le echa pimiento, cebolla y no sé qué más cosas, eso no es salmorejo, eso es un gazpacho espeso. Lo único que se le puede echar es ajo, pero yo no suelo echárselo porque me gusta suave y es más digestivo, y más si lo hacemos para cenar. En cuanto a la cantidad, pues bueno, para dos personas con un par de tomates grandes y una viena o media barra de pan, se hace un buen salmorejo. Una vez que se le coge el truco, en función de los gustos, si nos gusta más o menos espeso, se echa más o menos pan o tomate.

Elaboración: básicamente se trata de triturar todos los ingredientes en la batidora. Si la batidora no es muy potente, sugiero que se pele antes el tomate o que una vez hecho el salmorejo, se pase por el chino para no encontrar los pellejitos del tomate. Antes de nada, hay que mojar el pan para que sea fácil de triturar. Después se incorporan los tomates cortados. Después se incorpora el aceite de oliva, este punto es importante, el aceite tiene que ser buenecito, creo que ese es el secreto de un buen salmorejo. Y por último la sal. Se tritura todo hasta que se quedan todos los ingredientes bien ligados y sin grumos formando una hermosa pasta color rosa. Si veis que os cuesta mucho trabajar los ingredientes echar un poco de agua, pero sin pasarse, se trata de que quede espeso y consistente.

Emplatado: se echa el salmorejo en cuencos o en una fuente grande y como guarnición se pone encima huevo duro picado y unos taquitos de jamón. Yo le echo un chorreoncito fino de aceite que incorporo haciendo círculos desde el centro hacia fuera para que quede más artístico y suele quedar bastante bien. En cuanto al huevo duro, poned el huevo en una cazuela e incorporar agua fría. No lo echéis al agua porque se os puede partir y al hervir le salen fisuras y queda feo. Una vez que rompa el agua a hervir, poner un poco de sal, de esta forma el huevo no se agrieta. Normalmente el huevo se hace en diez minutos desde que se enciende el fuego. Una vez que se retira se pone en agua fría. A la hora de quitarle la cáscara, un buen truco es darle un golpe en las bases. Normamente una de las bases se queda hueca, aprovechad esa cavidad para quitar la cáscara, veréis que hay una especie de pellejito transparente entre la cáscara y el huevo, tirad de ese pellejito y la cáscara saldrá prácticamente entera sin que el huevo se rompa.

Yo no soy experta en nutrición, pero creo que es un plato bastante completo, tiene los hidratos de carbono del pan, las grasas saludables del aceite de oliva y las proteínas del huevo y el jamón, y por supuesto, las vitaminas y la fibra del tomate. No es un plato excesivamente calórico, y como cena es rico y no es pesado. Si se quiere hacer más sano todavía, sugiero que se haga con pan integral y que el jamón sea ibérico.

Bueno, pues eso es todo, mañana os pondré una receta muy fácil y muy rica: puré de patatas casero. Espero que os haya gustado y que la pongáis en práctica. Hasta mañana.